Miércoles, 15 Marzo 2017 02:05

Trabajo infantil en México: problema de desarrollo, no de leyes

Valora este artículo
(0 votos)

Por Irving Rosales

 

En 1993, en respuesta a una iniciativa de ley del senador estadounidense Tom Harkin para prohibir la importación de artículos fabricados por industrias que utilizaran trabajo infantil, la Asociación de Manufactureros y Exportadores de Bangladesh (BGMEA), urgió a sus miembros a deshacerse de toda su mano de obra infantil. En ese tiempo, tan sólo en la industria textil de exportación en Bangladesh trabajaban alrededor de 55,000 niños menores de 15 años, lo que representaba el 13% de su fuerza laboral, y de los cuales el 70% eran niñas. Hay quien pensará: ¡qué buena idea! ¡Justo es lo que se necesita para que los menores asistan a la escuela y disfruten de su niñez! Eso debería hacerse en México.

¿Y qué sucedió en Bangladesh? Un estudio publicado por UNICEF (Bolden y Myers, 1995; UNICEF, 1997) señala que los 55,000 niños fueron despedidos en el transcurso de semanas. En las visitas conducidas por UNICEF se encontró que la gran mayoría de estos niños nunca regresaron a la escuela y que, sin otra alternativa, muchas de las niñas terminaron dedicándose a la prostitución.

El trabajo infantil es tanto un resultado de la pobreza como una forma de perpetuarla. Por esto, el objetivo de eliminarlo está contenido en innumerables acuerdos y documentos firmados por la mayoría de los países, incluido México.

Las visiones más convencionales llaman a prohibir toda práctica de trabajo infantil para asegurar el bienestar de los menores. Sin embargo, tal como el caso de Bangladesh y de otros países han demostrado, los problemas relacionados con el trabajo infantil no son tan claros como pudieran parecer inicialmente. Para niños en situación de pobreza, ir a la escuela no es necesariamente una opción. Se ha demostrado que en muchas ocasiones las familias enfrentan una disyuntiva no entre si los niños van a la escuela o trabajan, sino entre diferentes actividades que el niño puede desempeñar para obtener recursos que apoyen a la familia.

En México, cifras del INEGI señalan que 2.5 millones de menores de edad trabajan. A partir de esta cifra, y en línea con las visiones convencionales, el gobierno federal se puso la meta de erradicar todo trabajo infantil en 10 años, para lo cual estableció acciones como la ratificación del Convenio No. 138 de la OIT (sobre la edad mínima para trabajar) y el establecimiento de disposiciones en la Ley Federal del Trabajo para sancionar a quienes contraten a menores de edad.

Esto pareciera mostrar que el gobierno federal en México no ha entendido que resolver el problema del trabajo infantil no es una cuestión de firmar leyes y acuerdos: la problemática del trabajo infantil es una cuestión de desarrollo económico y de la calidad de las instituciones económicas en el país.

Antes de proponer medidas que pueden terminar siendo contraproducentes, es recomendable que en el gobierno mexicano se pusieran a analizar los resultados del trabajo académico existente en economía sobre la problemática del trabajo infantil.

 

Enfoque informativo Guerrero Diario

Caricatura del día

Enfoque Deportivo

Imágenes con Enfoque