Sábado, 18 Marzo 2017 06:35

Enfermedades de Transmisión Sexual

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 Dr. Salvador Giménez

 

Las enfermedades de transmisión sexual (ETS), anteriormente llamadas enfermedades venéreas, son unas de las enfermedades infecciosas más comunes hoy en día.

Conocer los hechos básicos sobre las ETS, tales como la forma en que se transmiten, sus síntomas y su tratamiento, es el primer paso para su prevención. Los investigadores siguen buscando nuevos y mejores métodos de diagnóstico y tratamientos más eficaces, así como vacunas y microbicidas tópicos para prevenir las ETS.

 

Infección por el VIH y SIDA

 

El SIDA o síndrome de inmunodeficiencia adquirida fue identificado por primera vez en Estados Unidos en 1981. Está producido por el VIH o virus de la inmunodeficiencia humana, un virus que destruye la capacidad del organismo para enfrentarse a las infecciones. Existen millones de personas infectadas por el VIH en todo el mundo. Las personas que tienen SIDA son muy susceptibles a muchas enfermedades infecciosas potencialmente graves, llamadas infecciones oportunistas, así como a determinados tipos de cáncer. La transmisión del virus se produce principalmente durante la actividad sexual y por compartir agujas para inyectarse drogas intravenosas.

 

Clamidiasis (infección por Chlamydia)

 

Esta infección es actualmente la ETS más común de todas las producidas por bacterias. Tanto en hombres como en mujeres, la clamidiasis puede producir una secreción genital anormal y una sensación de quemazón al orinar. En las mujeres la clamidiasis no tratada puede producir una enfermedad inflamatoria pélvica, que es una de las principales causas de embarazo ectópico e infertilidad en las mujeres. Sin embargo, muchas personas con infección por Chlamydia prácticamente no tienen síntomas de infección. Una vez identificada la clamidiasis, la persona puede ser tratada eficazmente con un antibiótico.

 

Herpes genital

 

Esta ETS también afecta a muchas personas cada año. El herpes genital está causado por la infección por el virus del herpes simples (VHS). Los principales síntomas de la infección por el herpes son las ampollas dolorosas o las úlceras abiertas en el área genital. Pueden venir precedidas por una sensación de pinchazos o quemazón en las piernas, nalgas o región genital. Las úlceras del herpes generalmente desaparecen en dos o tres semanas, pero el virus permanece en el cuerpo para toda la vida y las lesiones pueden volver a aparecer de tanto en tanto. El herpes genital severo o frecuente debe ser tratado con un fármaco antivírico prescrito por el médico. Estos fármacos ayudan a controlar los síntomas, pero no eliminan el virus del herpes del organismo. Las mujeres que se contagian de herpes genital durante el embarazo pueden transmitir el virus a su hijo y la infección por el VHS no tratada en el recién nacido puede producir retraso mental y muerte.

 

Verrugas genitales

 

Las verrugas genitales, también llamadas verrugas venéreas o condilomas acuminados, están producidas por el virus del papiloma humano (VPH), un virus relacionado con el virus que causa las verrugas vulgares de la piel. Generalmente las verrugas genitales aparecen inicialmente como bultos pequeños, duros e indoloros en el área vaginal o en el pene o alrededor del ano. Si no se tratan, pueden crecer y desarrollar una apariencia carnosa, parecida a una coliflor. Además de verrugas genitales, algunos VPH de tipo de alto riesgo producen cáncer de cuello de útero y otros cánceres genitales. Las verrugas genitales se tratan con un fármaco tópico aplicado sobre la piel, por congelación o si reaparecen, mediante inyección de un tipo de interferón. Si las verrugas son muy grandes pueden ser eliminadas mediante cirugía.

 

Gonorrea

 

Siguen siendo numerosos los casos de gonorrea diagnosticados cada año en nuestro país. Los síntomas más comunes de la gonorrea son la secreción vaginal o por el pene y la micción difícil o dolorosa. Las complicaciones más frecuentes y graves aparecen en las mujeres, igual que con la clamidiasis, y entre ellas se encuentran la enfermedad inflamatoria pélvica (EIP), el embarazo ectópico y la infertilidad. Desde siempre la penicilina ha sido el tratamiento empleado contra la gonorrea, pero en la última década han aparecido numerosas resistencias, por lo que en estos casos el tratamiento debe emplear nuevos antibióticos o una combinación de ellos.

 

Sífilis

 

La incidencia de la sífilis ha aumentado y disminuido drásticamente en los últimos años. Los primeros síntomas de la sífilis pueden no ser detectados puesto que son muy leves y desaparecen espontáneamente. El síntoma inicial es un chancro: una úlcera abierta no dolorosa que generalmente aparece en el pene o alrededor o en el interior de la vagina. También puede aparecer cerca de la boca, el ano o en las manos. Sin tratamiento la sífilis evoluciona a estadíos más avanzados, en donde aparece una erupción cutánea transitoria, y finalmente, una afectación grave del corazón y el sistema nervioso central, que se desarrolla durante años. La penicilina sigue siendo el antibiótico más eficaz para el tratamiento de las personas que tienen sífilis.

 

Otras enfermedades que pueden transmitirse sexualmente son la tricomoniasis, la vaginosis bacteriana, las infecciones por citomegalovirus y las ladillas (piojos del pubis).


Las ETS en mujeres embarazadas se asocian con un pronóstico desfavorable, como aborto espontáneo e infección del recién nacido. Un bajo peso al nacer y la prematuridad parecen asociarse con ETS como la infección por Chlamydias y por Trichomonas. La infección congénita o pernital, es decir alrededor del momento del parto, aparece en el 30-70% de los recién nacidos de madres infectadas y entre las complicaciones se incluyen la neumonía, las infecciones oculares y las lesiones neurológicas permanentes.

 

 

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